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El espíritu desnudo

Castillos en el Aire

Me gusta ir lento, aunque para hecerlo tenga que poner diques, paredes gigantescas que contengan la marea atrás.

Me gusta determe.

Saborear el café.

Me gusta hacer cosas que jamás pensé que iba a disfrutar, como colgar la ropa, o arreglar la cama.

Lo que no me gusta tiene que ver conmigo y conmigo solamente. Pero tengo que aprender a ser feliz conmigo, así imperfecta, como soy.

La perfección nunca llega porque es un gran castillo en el aire. Cuando creo que lo voy a tocar, se mueve mas lejos.

El camino del desprendimiento tampoco tiene fin. No sé dónde se supone que vaya a detenerme. Pero mientras más me desprendo, más me encuentro. Más me hallo desnuda frente al espejo.

Cuerpo desnudo, fácil.

Mente desnuda, no tanto.

Espíritu desnudo, muy difícil.

Sin embargo… es precisamente lo más difícil, lo que es más interesante descubrir.

Por Michelle Lorena Hardy –  Chicadelpanda.com

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Publicado por en mayo 21, 2013 en Tips de vida

 

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Super modelo usa sus super poderes para el bien

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Impossible.com es una red social que se va a lanzar este año.  La más utópica e idealista que haya visto.

Me encanta : ).

Ahora les traduzco los dos parrafitos que cuentan de qué se trata, pero solo una información interesante antes de empezar: fue fundada por la modelo Lily Cole y está respaldada por Muhamad Yunnus, Premio Nobel de la Paz, y por Jimmy Wales, el fundador de Wikipedia.

Sólo hay dos cosas que puedes gastar en este mundo. Dinero. Y tiempo. Todo el dinero del mundo no puede comprar un día.Un minuto. Un segundo. Porque tiempo es todo lo que tenemos. Y justo ahora tienes más del que tendrás en cualquier momento. Eres más rico de lo que serás jamás.Justo este segundo. Este minuto. Este día. Así que ¿cómo lo vas a gastar?  Haz algo imposible, haz tiempo.

Impossible es una nueva red social que está siendo desarrollada para engendrar  una economía de dar de individuo -a- individuo  (peer-to-peer gift economy). Pide un deseo. Toma un deseo. Di gracias. Impossible se estará lanzando pronto. Únete a nosotros y te invitaremos cuando lancemos la red en tu área. 

 ”about”  Impossible.com

Traté de registrarme pero no me lo permitieron por mi ubicación geográfica (Panamá). Ojalá llegue a ser una red global.

Para saber más: La red de la gratitud (elmundo.es) Lily Cole to launch altruistic social network (telegraph.co.uk )

Posteado por : Chicadelpanda.com

 
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Publicado por en mayo 20, 2013 en Noticias, Tips de vida

 

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El sueño es ahora (The dream is now)

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Si usted creció sin documentos en Estados Unidos, usted no tiene derechos, es considerado “ilegal”.

Los jóvenes que no tienen documentos tampoco tienen libertad de trabajar en sus carreras (con lo que ni siquiera pueden pagar lo que les costó la universidad), y tienen que trabajar como “ilegales” haciendo cualquier cosa. Digo yo ¿Por qué no aprueban el Dream Act, por qué los castigan? ¿Qué se supone que tenían que haber hecho? ¿Decirle a los cinco años a sus padres “yo no quiero emigrar, déjenme aquí que yo no quiero ir a Estados Unidos ilegalmente”? ¿O agarrar un avión a los 10 años para devolverse solos a los países de origen de sus padres?

Su patria es Estados Unidos, es donde crecieron … pero sólo en el corazón. No tienen ningún documento que lo certifique. No tienen seguro social, no pueden ni sacarse una licencia de manejar. Muchos ni hablan español (o el idioma de sus padres) y sus lazos sociales se encuentran en Estados Unidos.

Esos son mis pensamientos después de haber visto el documental The Dream is Now (video al final del post) promovido por Laurene Powell Jobs, la viuda de Steve Jobs, para hacer campaña en pro de la aprobación del Dream Act   (NYTimes Steve Job’s widow debuts in philanthropic stage).

¿Qué es el Dream Act? Según Wikipedia:

La Ley Dream1 del inglés: Development, Relief and Education for Alien Minors Act (Ley de fomento para el progreso, alivio y educación para menores extranjeros), también llamado El Dream Act (S.1545) o Acta del Sueño es un proyecto legislativo bipartidista, que se debate en el congreso estadounidense, junto a la Reforma migratoria, que daría un camino hacia la ciudadanía estadounidense a estudiantes indocumentados que hubiesen llegado a Estados Unidos siendo menores de edad.

El caso de la Sra. Powell Jobs me recordó un comentario que he oído unas cuantas11991_10151570823989901_502722877_n veces, en medio de conversaciones que tienen que ver con personas de mucho dinero, que se dedican a organizaciones filantrópicas: “así es muy fácil, así cualquiera”. No, no creo que sea cualquiera, ni que sea fácil. Esa persona podría estar llevando su vida muy feliz sin mirar a los lados, sin mover un dedo. Pero decidió actuar y eso es algo digno de reconocimiento, no de minimización. Segundo, ¿No estamos nosotros todo el día diciendo que no tenemos tiempo para nada? Pienso que una persona como la Sra. Powell Jobs no debe tener la agenda vacía, ni que le sobre el tiempo. Así que no creo que sea “fácil” dedicarse a organizaciones filantrópicas, o comprometerse con causas como la del Dream Act. Como dirían en Venezuela, me parece excelente que use sus poderes para el bien, ya que hay muchos villanos por ahí sueltos : ) . Traducción de la imagen: “Estoy despierta … ahora a decidir si uso mis poderes para el bien o para el mal”.

Por Michelle Lorena Hardy – Chicadelpanda.com

 
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Publicado por en mayo 17, 2013 en Noticias, Tips de vida

 

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Cuentos locos sobre compartir libros y flores

Book and Flowers on Whidbey

Estaba pensando en escribir sobre compartir, recordando los capítulos sobre compartir libros en mi vida, cuando de repente tuve un momento ¡Ajá! (Aha! moment).

Resaltaban ciertos capítulos, como la vez que acababa de emigrar de Venezuela y me encontraba paseando por un hermoso parque en New Jersey, y me encontré un libro dentro de una bolsa plástica transparente en un banquito. Yo contentísima, además de super divertida de haber conseguido un libro así. Era evidente que no había sido dejado por casualidad, incluso tenía un mensajito. Pero la persona con quien yo estaba lo miró con sospecha: ¿Tú qué sabes quién dejó eso y por qué? A lo mejor tiene droga o algo ... miró a los alrededores para ver si había algún cara- de – culpable por la zona, y yo, mientras tamborileaba con los dedos y miraba al cielo, decidí no presionar. Esa persona, al igual que yo, acababa de salir de Caracas; hay que entender la paranoia.

Unos años después, en Milán, Italia, fui en una ocasión a vender algunos de mis libros, y aunque unos me los pagaron decentemente, otros – los que más quería- fueron el blanco de la mirada desdeñosa del los libreros. ¿Eso? Eso  no vale nada, enunciaban sin anestesia. Decidí dejarlos en una plaza para que alguien se los llevara (no era una excentricidad eso de dejar libros por ahí, para que alguien los recogiera, varias veces me había encontrado con libros en las plazas de la ciudad).

También recuerdo el día – años después – en que caí en cuenta que no tenía mucho sentido donar los libros a la biblioteca que teníamos cerca de la casa en Santiago, Chile. Cobraban una cantidad relativamente baja por afiliarse (era como el costo de comprar un libro nuevo) pero era increíblemente caro para alguien de pocos recursos económicos. Yo me iba a la biblioteca en bicicleta a través de un parque, y a través de una camino de  tierra, y siempre pasaba por al lado de los encargados de mantenimiento limpiando. “Estas personas jamás van a poder registrarse en esa biblioteca”,  así que empecé a dejar los libros en los bancos del parque. No fueron muchos, sólo dos o tres, ya que lamentablemente habían sido muchos los que había donado a la biblioteca. Pero era mejor que nada.

Total que ayer, mientras recordaba los eventos sobre compartir libros, se me mezcló un recuerdo de un desconocido que me regaló una flor de la nada en ese mismo parque … ¿De la nada? Hey… ¿Será, será? ¿Será que ese muchacho de mantenimiento del parque que me regaló aquella flor “de la nada” (o por mi hermoso perfil y destellante  sonrisa) … había recogido uno de esos libros… y se acordaba de mí… y me lo estaba agradeciendo?

Ok, si eso fue así ya ven que esta bloguera es bieeeeeen lenta en unir los puntos, jeje (el post que escribí en esa ocasión se llama Cualquiera puede hacer cosas extraordinarias). También se dan cuenta que eso de andar regalando flores (ver post Tengo flores porque sí) no es una originalidad mía sino una simple copia del acto de un muchacho en Chile un tiempo atrás.

Que tengan un día extraordinario : )

Por Michelle Lorena Hardy –  Chicadelpanda.com

 
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Publicado por en mayo 16, 2013 en Anécdotas, Tips de vida

 

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Lo que no sabía sobre el reciclaje

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La primera vez que oí que el reciclaje podía ser un problema, fue de voz de una amiga que vive en Irlanda “aquí es toda una polémica porque el material a reciclar lo exportan”. Ese día me quedé perpleja: ¿lo exportan? ¿para qué? De manera sencilla, ésta es la respuesta  (ver video The story of stuff,  La historia de las cosas): reciclar los desechos -sobre todo el plástico y electrónicos-  es un proceso muy intenso en mano de obra, por lo cual no sale rentable reciclar en los países desarrollados, en donde los salarios son altos. Por otro lado, es un proceso sucio: los plásticos y los electrónicos contienen tóxicos y contaminan, tanto a la gente que trabaja con ellos, como al medio ambiente en donde se encuentran.

Estados Unidos exporta su basura principalmente a China, pero los chinos están siendo más estrictos (“Green Wall” lo llaman) y van a poner en problemas a las ciudades en Estados Unidos en un futuro cercano, ya que tienen montañas de desechos reciclables sin destino. Para saber más: China doesn’t want your trash anymore .

Esa es la razón por la cual las campañas ambientalistas se enfocan en Reducir primero (lo que se consume), Reusar luego y de último, por allá atrás, en Reciclar.  El reciclaje debería ser la última opción, después de agotar todas las anteriores, sobre todo en lo que concierne a productos tóxicos como los plásticos y los electrónicos.

En mi humilde opinión, pienso que no todo el mundo debe reducir el consumo (¿Quién debe mantener o aumentar el consumo? Se los dejo a ustedes para que decidan)  y que a las tres Rs hay que añadir la palabra Compartir (ver post Reducir, COMPARTIR, reusar, reciclar ).  Aunque evidentemente todo el mundo no va a comenzar a compartir de un día para otro,  sí creo que ese pedacito de mundo que nos toca a cada uno puede mejorar si compartimos más.

Por Michelle Lorena Hardy – Chicadelpanda.com

 
 

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Tengo flores porque sí

Brightly-colored-chrysanthemums_1680x1050Hace como mes y medio que siempre tengo flores en la casa. Porque las compro yo. No porque “las merezca” ni ninguna otra excusa parecida. Sólo porque sí, porque me provoca.

Hace poco se fue una amiga al Cielo y cuando escribí sobre ella en el post Los pequeños detalles, me acordé de su obsesión con los anillos de oro, y decía que me hacía feliz verla feliz.

Y pues, un poco recordando su manía con los anillos, me ha estado dando manía con las flores. Porque sí, y ya.

El otro día le compramos unas flores a una amiga por su cumpleaños y mi hijo de tres años me preguntó: ¿Son flores de mami? y yo le dije que no, que esa vez no eran para mí, sino para otra persona. Me gustó que me lo dijera; si yo me fuera hoy al Cielo, me gustaría que mi hijo recordara “las flores de mami”.

Soñé con mi amiga y colega mamá que está en el Cielo (ver post que escribí hace tres años, Una mamá heroína) la noche anterior al día de la madre. Ella me estaba ayudando con un problema de facturas y luego llegué a una fiesta que se hacía para ella. Yo le llevaba dos pasteles blancos decorados de colores claros, y cuando se los dí, fui a decirle feliz cumpleaños, pero me detuve a mitad de la frase porque me di cuenta que era imposible que fuera su cumpleaños. Cuando ella se dio cuenta de mi confusión, me dijo sonriendo: “está bien” y se fue a colocar los dos pasteles en la mesa principal. Mientras yo le pedía disculpas porque las facturas no estaban bien -les faltaba un sello o algo así- ella no me hizo caso y siguió caminando. Entonces dirigí la mirada hacia el grandísimo salón de fiesta y vi que en cada una de las mesas circulares había un pastel similar al mío. Cada persona había traído uno para celebrarla a ella. Entonces desperté.

Pues miren… creo que aquí en la Tierra nadie merece nada. ¿Es que yo merezco vivir este tiempo extra que tengo y que ella no tiene? ¿O merezco mi salud?¿O mis hijos? Claro que no, no los merezco ni un poquitín más que ella. Pero aquí están. Lo mismo con todas las demás cosas.

Hace rato que esa palabra “merecer” perdió significado para mí. ¿Estoy viva? Good. Ahora a hacer cosas, no importa que las merezca o no. Me doy permiso de ser yo, pues para eso es que estoy aquí en la Tierra y no del otro lado.

Por cierto, hoy, cuando estaba pagando las flores en la caja del supermercado, arranqué una y se la regalé a la cajera. Porque sí ; ).

Por Michelle Lorena Hardy –  Chicadelpanda.com

 
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Publicado por en mayo 14, 2013 en Anécdotas, Tips de vida

 

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Pasar de consumidor verde a ciudadano en acción

Hoy me desperté con ganas de salvar el mundo, pero igual que Elastigirl, resulta que tengo responsabilidades de mamá, etc, y no puedo ponerme el traje de superhéroe. ¿O estoy errada? ¿Qué fue lo que había escrito yo sobre cómo meter los ideales en este presente imperfecto ?

Lo leí (léanlo) y ya me acordé. Así que siguiendo ese magnífico post que escribí y565993-elastigirl_full_length_large que ya hoy se me había olvidado, procedamos a reducir las expectativas hasta llegar a lo esencial de lo que quiero hacer, y más importante aún, de lo que puedo hacer hoy: traducir el magnífico video inspiracional de The story of change (hacer click en imagen)  para todos aquellos que no puedan ver el video. Aquí va (por cierto, ¿sabías que Annie Leonard, ha visitado más de 40 países averiguando de dónde sale la basura?) :

En la primera temporada de “La historia de las cosas” (video de 20 minutos en post anterior a éste) vimos un sistema que crea demasiadas cosas y demasiado poco de lo que en realidad queremos. Ahora vamos a empezar a ver las historias detrás de “La historia de las cosas”. Ahí es donde encontraremos cómo revertir esta situación. Bienvenidos a la temporada 2 : por qué los ciudadanos (y no los compradores) son la clave para un mundo mejor. 

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Desde que aprendí de dónde vienen nuestras cosas en realidad, y cómo este sistema está destrozando a la gente y al planeta, he estado tratando de averiguar cómo podemos cambiarlo. He leído muchos de estos libros: “Cien maneras de salvar el planeta sin salir de tu casa” ; “Cincuenta cosas sencillas que puedes hacer para salvar el planeta” ; “El pequeño libro verde de compras”. Pensé que éstos libros podían tener las respuestas; pero sus tips siempre empiezan aquí, comprando mejores cosas; y todos terminan aquí, reciclando todas esas cosas cuando ya terminé con ellas.

Pero cuando hablamos de hacer un cambio, esta historia de ser verde, aunque la vemos por todos lados, tiene unas cuantas deficiencias graves. Dice que si me convierto en comprador más inteligente, y le digo a todos mis amigos que hagan lo mismo, ya he hecho lo que me toca, y que si no compro todas estas cosas verdes, entonces es mi culpa que el planeta esté siendo destruído. ¡Esperen un momento! ¿Mi culpa? Yo no escogí poner productos tóxicos en los estantes, o permitir mano de obra que es prácticamente esclavitud en las fábricas alrededor del mundo; yo no escogí llenar las tiendas con electrónicos que no pueden ser reparados y que tienen que ser desechados; yo no escogí un mundo en el que algunas personas pueden pagar el costo de ser verdes, dejándonos a los demás como destructores irresponsables del planeta.

Por supuesto, cuando compramos, debemos comprar lo que sea menos tóxico, así como los productos más justos que podamos. Pero no es que son los compradores el origen del problema. Son las malas políticas y los malos negocios, y es por eso que las soluciones que en realidad necesitamos no están a la venta en el supermercado.

Si realmente queremos hablar de salvar el mundo, no podemos hablar sólo de los consumidores votando con sus dólares. El cambio real ocurre cuando los ciudadanos se unen para demandar reglas que funcionen.

Miren, es importante tratar de ser verdes. Como dijo Gandhi “sé el cambio”. Vivir nuestros valores en pequeñas maneras nos muestra a nosotros y a los demás que de verdad nos preocupamos. Así que es un magnífico sitio para empezar, pero es un sitio terrible para deternerse. Después de todo, ¿Nosotros sabríamos quién fue Gandhi si él sólo hubiera cosido su propia ropa y se hubiera sentado a esperar que los británicos abandonaran la India?

Así que ¿cómo hacemos un gran cambio? Para responder a esta pregunta, me fui para atrás a ver a Gandhi, al movimiento anti-apartheid en Suráfrica, al movimiento de los derechos civiles en Estados Unidos y a las victorias ambientalistas de los 70′s. Ellos no sólo fastidiaron a la gente para que perfeccionaran sus decisiones diarias, ellos cambiaron las reglas del juego.

Resulta que hay tres cosas que ocurren cuando la gente se junta y en realidad cambian el mundo: primero, comparten una gran idea sobre cómo las cosas pueden ser mejores, no sólo un poco mejor para unas cuantas personas, sino mucho mejor para todos. Y no sólo se van por las ramas, sino que van al corazón del problema (en la imagen muestran “no es que queremos 20% menos segregación racial sino NO segregación”), incluso cuando quiere decir cambiar sistemas que no quieren ser cambiados… y eso puede asustar.

¡Hey! Millones de nosotros ya compartimos una idea sobre cómo las cosas deben ser mejores. En vez de esta economía dinosáurica que se enfoca sólo en ganancias corporativas, queremos una nueva economía que ponga productos seguros, gente feliz y un planeta sano, primero que nada. ¿No es para eso que una economía debería existir? Tratar de vivir de manera eco- perfecta es como tratar de nadar en contra corriente, cuando la corriente nos está empujando a todos hacia el otro lado. Pero al cambiar lo que nuestra economía prioriza, podemos cambiar esa corriente, de manera que la manera correcta de hacer las cosas se convierta en lo más fácil de hacer.

Segundo, las millones de personas ordinarias que hacen estos cambios extraordinarios, no trataron de hacerlo solos. No dijeron “yo voy a ser más responsable”, dijeron “nosotros trabajaremos juntos hasta que el problema esté resuelto”. Hoy es más fácil que nunca trabajar juntos. ¿Se pueden imaginar lo difícil que fue mandar un mensaje a través de India en 1930? Ahora podemos hacerlo en menos de un segundo.

Finalmente, estos movimientos tuvieron éxito en crear cambio porque tomaron su gran idea y su compromiso de trabajar juntos, y luego se pusieron en acción. ¿Sabían que cuando Martin Luther King Jr. organizó su marcha  en Washington, menos de una cuarta parte de los americanos lo apoyaban? Pero eso fue más que suficiente, porque esas personas que lo apoyaron, se fueron a la acción. ¡Hicieron cosas! Hoy 74% de los americanos apoyan leyes más fuertes hacia los químicos tóxicos; 83% quieren leyes de energía limpia; 85% piensa que las corporaciones deberían tener menos influencia en el gobierno. Tenemos la gran idea y el compromiso, es sólo que no hemos transformado todo esto en acciones masivas aún. Y esta es nuestra única pieza faltante.

Así que ¡hagámoslo! Hacer un cambio real requiere de todos los tipos de ciudadanos, no sólo de gente que proteste. Cuando te das cuenta en  qué eres bueno, y qué te gusta hacer, encajar no parece tan difícil. Lo que sea que tú puedas ofrecer, lo necesita un mejor futuro. Así que pregúntate: ¿qué tipo de hacedor de cambio soy?  Necesitamos investigadores, comunicadores, constructores, personas que resisten, cuidadores, networkers (personas que ponen en contacto a otras entre sí). En  storyofstuff.org puedes  explorar estos tipos de hacedores de cambios y encontrar tu primer o siguiente paso para tomar acción. Ser un ciudadano responsable empieza con votar, ésa es una de las cosas básicas que todo el mundo tiene que hacer, pero se pone mucho más emocionante cuando uno pone los talentos propios junto con miles de otros.

Yo sé que cambiar un sistema económico completo es un reto gigantesco. No es fácil ver un camino claro desde donde estamos ahora hasta donde tenemos que ir, y no hay diez simples cosas que podemos hacer sin salir de nuestros sofás. Pero el camino no comenzó claro para estas personas tampoco (Gandhi, Martin Luther King Jr. etc). Dr. King dijo: fe es tomar el primer paso aunque no veas la escalera completa. Así que trabajaron duro para organizarse. Practicaron los pequeños actos que hicieron crecer sus músculos citadinos y mantuvieron el enfoque en su gran idea, y cuando el momento estuvo listo, ellos estuvieron listos.

Es tiempo para que nosotros estemos listos también, listos para hacer cambios y escribir el próximo capítulo de la historia de las cosas. 

Posteado por Chicadelpanda.com

 

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