Por todos lados que busco cuestiones ecológicas sale la primera “R” Reducir. ¿Qué es eso? Gastar menos, comprar menos eso es lo que es. ¡Pero es imposible comprar menos, yo soy la maga de las ofertas y de las compras baratas! Eso pensaba yo hace apenas unos meses. Hasta que leí algo en un blog, no recuerdo cual: está muy bien reciclar, reusar, hacer compost, limpiar las playas de basura. Pero lo más importante, es que hay que PARAR el flujo de basura, cerrar el chorro. Me impresionó mucho lo que leí porque lo que quiere decir es que uno paga por crear basura. Es decir uno compra basura (y no me refiero solo a junk food o comida chatarra).
Por ejemplo: hay cierta marca de cereales que mi hijos adoran. Viene empacado en caja de cartón y luego en una bolsa dentro de la caja. Un doble paquete que para lo único que sirve es para marketing y publicidad: pagamos para que nos convenzan que tenemos que comprar ese cereal. Y no sólo eso … la fulana caja se queda haciendo publicidad en la cocina hasta que se acabe. Cada vez que uno sirve el cereal, uno se reeduca, le cae cada vez mejor el tigrito repleto de azúcar. (Ni qué decir de la publicidad que crea en los niños… y para los que saben lo difícil que es para mí que mis hijos coman frutas o vegetales, se imaginarán que no agradezco la competencia de la publicidad del cereal). Llega uno al mercado, y por supuesto compra el mismo cereal: uno está convencido que es lo mejor que puede haber para un desayuno.
Yo había empezado a sacar todo lo que compraba cuando llegaba del supermercado de sus envases (bolsas, etc) y poniendo cada producto en su respectivo pote (de vidrio,etc), para facilitar el reciclaje en mi casa. Por ejemplo: el café lo sacaba de su bolsa y lo ponía en un recipiente de vidrio, mientras la bolsa del mismo iba al recipiente de reciclaje de plástico. Así podía llegar y distribuir los envases en sus respectivos recipientes de reciclaje de una sola vez (de esta manera no tenía que hacer eso cada vez que un producto se acabara).
Pero como todavía no tenía un envase para el cereal, comencé a sacarlo de la caja (sacrilegio imagínense se ve “tan bonito” en su caja) y a guardarlo en un gabinete, sólo en su bolsa. Habían pasado pocos días cuando empecé a darme cuenta de lo absurdo de la situación: estaba pagando por una caja de cartón que llegaba directo al pote de reciclaje. Así que luego, cuando fui al supermercado, me di la tarea de comparar los ingredientes del fulano cereal, con el de la marca más barata que venía sin caja. ¡Sorpresa! ¡Lo mismo! La única diferencia era el tamaño de las hojuelas, que eran un poco más pequeñas (lo cual a mis hijos, aunque se dieron cuenta, no les importó).
Como en otras ocasiones, no les cuento esto para que lo repitan al pie de la letra, sino como un ejemplo: ¡Imagínense lo difícil que es sacarse la publicidad de la cabeza, que hasta tuve material para todo un blog! ¿Qué es lo que pasa? Si uno quiere reducir, gastar menos, comprar menos, tiene que salirse del camino de la publicidad, buscar minimizarla. Si le pagan al tipo del cartel o valla por ponerla, entonces que me paguen a mi también. No voy a tener publicidad en mi casa de gratis. ¿Por qué? Porque me hace gastar más sin que yo me de cuenta. Porque se mete con mi inconsciente. Porque me gusta mi casa más, se ve más bonita, sin publicidad. Me da más paz mental. Me he puesto a quitarle la publicidad a los desodorantes, a los champús, a todo lo que puedo : ) … Ahora Michelle sí que se volvió loca. Puede ser, sí, y me estoy divirtiendo full. Los locos nos divertimos más.
Por Michelle Lorena Hardy – Chicadelpanda.com
En la foto: varias cosas que tengo en el baño, pero lo más importante es que sin la publicidad de los productos, la cajita que mi mamá me hizo especialmente (reusando materiales por cierto) sí resalta. Lamentablemente, como a los que fabrican estos productos no se les escapa nada, es probable que ahora mismo les esté haciendo publicidad ya que se reconocen las formas de los envases… : ( Quizás encuentre otra manera de brincarme la publicidad de una manera más eficiente en el futuro.


mlhardy
marzo 7, 2012 at 6:22 pm
Increíble Lee, qué bueno el comentario. Es cierto, con tanta inconsciencia se pone en peligro la salud de las personas también. Se podría decir lo mismo de los productos alimenticios, lo que pasa es que el caso farmacéutico es aún más grave, porque muchas veces la gente no tiene más opción sino la del medicamento caro.
Lielen
marzo 5, 2012 at 4:11 pm
Uy Miche, si fuera solo cosa de publicidad, seria lo de menos.
jeje
Las peores son las empresas de farmacos (OJO: SECTOR SALUD), un ejemplo: Bonviva, una pastilla chiquitita la empaquetan en una “cajota”, incluyen calcomanias, iman, el libraco (porque eso es un libraco) con su vademecun y a la pastilla la ponen en un case que tendra cerca de mil veces su tamano, gastando en cada caja millones, una irresponsabilidad total, que ademas, podria aminorar el precio del producto que es hipercaro si le redujeran todo lo que lo acompana en “embalaje” que al final se bota, todito (de paso que estorba). Y como el caso del Bonviva, hay otro monton mas…
Me pregunto si habra un “website” que se dedique a poner en evidencia estas irresponsabilidades… se de un monton que me se podrian publicar
En cuanto a la publicidad, bueno, tienes muchas causas que podrias promocionar en tu blog y te quedarian de lo mas bien