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Aprendiendo a lo Forrest Gump

13 jul

Desde que me casé, me encaramé en una de esas cintas que hay en algunos aeropuertos para que la gente vaya más rápido mientras camina, en un fast track. Me subí a ella sin darme cuenta, siempre con la ansiedad de que iba perder el vuelo. Han pasado diez años. Han pasado cinco paises.

Esa pista rápida ha permitido que viva en primera persona ciertos acontecimiento de este siglo XXI a lo Forrest Gump, sin ninguna intencionalidad. El primero fue en el 2002 en Caracas, como para darme la bienvenida después de dos semanas de Luna Miel. La gran marcha del 11 de abril, que culminó con muchas muertes, sacando al Presidente de su puesto, para ser restituído a los tres días. Miedo, cuando se fue la señal de televisión, mientras veíamos a la Guardia Nacional, arremetiendo contra la marcha. Miedo intensificado porque mi mamá estaba todavía estaba allí, y no sabíamos qué pasaba. Está bien, nos dijo mi papá un rato después, está en un hotel en el centro porque no puede venir hasta acá por los disturbios. Dos días más de angustia, no se sabía que estaba pasando, algo así como en la película Signs, cuando invaden los extraterrestres. Volvió el presidente, y todo volvió a la anormal normalidad.

Ese mismo año, pero en diciembre, paro nacional de un mes en Venezuela. Pierdo mi trabajo, no hay gasolina, las colas en las estaciones de servicio son de horas. Escasez por todas partes. En febrero de 2003 el país se da cuenta que el hombre sigue en la silla de mando. No hay nada que hacer. Mi esposo y yo decidimos que nos vamos del país.

En New Jersey, sola, mientras mi esposo estaba en algún lugar de New York City, ocurre un apagón en el North East que dura varias horas… incluída New York City, por supuesto. Desde un teléfono público logro hablar con el celular de mi esposo:  millones de personas caminando, él está bien… pero , sorry, no estará para la cena esta vez.

En Miami nos visitaron 4 huracanes, entre ellos Ivan y Katrina. Esquivamos esas balas, por haber estado en Florida. Unos estados más al oeste, en la ciudad de New Orleans, no las esquivaron.

En Guadalajara, México (2009) mientras mi esposo ya estaba en Chile trabajando, nos tocó vivir, a mi hija de 4 años y a mí, bajo la amenaza de la epidemia de H1N1. Un cuento de máscaras de boca, gel de alcohol, suspensión de clases, y suspensión de actividades generales, incluídas salas de cines.

Pero en Santiago, Chile, nos esperaba la pesadilla de las pesadillas, el terremoto de 8.8. Semanas después del mismo, todavía dormíamos con la televisión prendida, semanas después, todavía teníamos réplicas a diario que nos aceleraban el corazón y nos ponían alerta. Luego otros dos, más pequeños, un mes después, y hace apenas unos meses otros dos temblores fuertes, pero siempre pequeños al lado del gigante de 2010.

Espero que ahora comprendan mejor esto que he aprendido sin querer, por haber estado encaramada en este fast track. Y es que aunque actúes siempre prudentemente, las desgracias más importantes de la vida, si te tocan, no se pueden evitar. Así que date permiso de hacer eso que quieres, aunque no sea lo más prudente que puedas hacer.

Por: Michelle Lorena Hardy –  Chicadelpanda.com

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2 comentarios

Publicado por en julio 13, 2012 en Anécdotas, Tips de vida, Viajes

 

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2 respuestas a Aprendiendo a lo Forrest Gump

  1. mlhardy

    julio 13, 2012 at 8:30 pm

    Hola Pata Saume ! Qué bien te quedó lo q escribiste ;) , muy sabio lo de “al final de la travesia te queda el dulce sabor de boca que la lanzada valio la pena o que simplemente ni de vaina lo vuelves hacer… ” , me siento identificada. Yo también seguiré lanzándome

     
  2. la pata saume

    julio 13, 2012 at 4:00 pm

    La vida es como una montaña rusa, cuando tienes el suspenso y la ansiedad de que vas en subida, el vacio de bajada te sofoca en muchisimas de las veces, lo que si esta claro es que al final de la travesia te queda el dulce sabor de boca que la lanzada valio la pena o que simplemente ni de vaina lo vuelves hacer… En mi caso, a mis 42 años creo que me seguire lanzando aunque hayan unas bajadas que sean mas aterradoras que otras, por que el aprendizaje sera mas revelador…

     

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