Lisbeth Salander y el tráfico humano

Anoche terminé de leer el segundo libro de la Trilogía Millenium del sueco Stieg Larsson (1954 – 2004).

El espacio de tiempo entre la noche del martes y el miércoles, es el que tengo para recuperarme del susto, encender el carro y salir  volando a la biblioteca a sacar el tercero, y último libro. Espero llegar a tiempo ; )

Esta trilogía es ficción, pero no es fantasía. La protagonista es joven, pero esto no es la serie Crepúsculo, ni Harry Potter.  Los temas son duros, y me recuerda un poco a The Silence of the Lambs.

Me pregunto si habrá alguna relación entre que el human trafficking sea un tema sonado en las noticias (en CNN internacional, por lo menos), con el  best selling de esta trilogía. Quién sabe. En mi caso, me ha abierto los ojos.

Recuerdo lo descarado de la industria de la prostitución en Guadalajara,México, con el famoso Men’s Club en medio de la ciudad, casi como si fuera un parque de atracciones. Me pregunto cuántas de esas mujeres del Este de Europa (o del mismo México, o de donde sea) no habrán sido traficadas y  siguen esclavizadas en plena luz del día, como si fuera algo normal. Lo mismo pasa en otras ciudades, lo que pasa es que en Guadalajara las “teiboleras” eran un tema del que se hablaba abiertamente cuando yo vivía allí, mientras acababas de terminar de hablar de las clases de natación de los hijos y antes de hablar de la falda que te compraste ayer.

El título de este post es el nombre de la protagonista de la novela. Pocas veces se encuentra uno con personajes tan interesantes, tan bien logrados. Sin ella,  Millenium sería otro best seller más.  La foto de arriba corresponde al personaje en la primera película, que vi justo después de leer el libro. La película es buena,  pero es imposible saborear el libro con ella, sobre todo porque cambian bastante la trama.

Por Michelle Lorena Hardy –  Chicadelpanda.com

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