Más de un “Jesús” y más de una “María”

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Como se acercan las navidades, me pareció buena idea leerle a S (mi hijo de cuatro años), los capítulos de la Biblia en Imágenes que tratan sobre el nacimiento de Jesús. Estaba consciente de que era probable que no entendiera mucho, pero pensé que por lo menos así se iba familiarizando con los nombres y con los hechos relatados. Así que empiezo a leer, mientras él no se queda quieto dando volteretas en la cama:

-“…se le apareció el Ángel Gabriel y le dijo, no temas…”

-Tengo un amigo que tiene un hermanito que se llama Gabriel.

-¿Ah! ¿Sí? Fíjate. “… Isabel tuvo un hijo…”

-¡Como la amiga de R!

-Como la amiga de R. “… escribió en una tablilla: Juan es su nombre

-¡Yo tengo un amigo que se llama Juan!

-¡Qué casualidad! Entonces, “una joven de Nazaret iba a desposarse con un hombre llamado José de la estirpe de David.” David y José ¡Cómo tus amigos!

-Sí. David es joven, pero José no. Yo soy joven.

- ¿Cómo es eso? Joven quiere decir… bueno S, aquí en Panamá le dicen “joven” a todo el mundo. “La joven llamada María…”

-¡Como Maria Eugenia!

-¡Verdad! “…tendrás un hijo al que llamarás Jesús.” ¡Como tu amiguito también! Bueno S, por lo menos ya sabes de dónde sacaron todo ese poco de nombres.

-¡De mi salón!

@chicadelpanda

Acerca de estos anuncios

Oídos prestados

 

 

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De repente ayer, un día como cualquier otro, me traen el café más bello de mi vida, y además, con la imagen de un oso (si esto no es una señal del destino, no sé qué es, jeje). Así que  me tocó escribir. No he estado posteando con regularidad porque estoy  editando un libro con lo mejor de este blog, y como he estado blogueando desde el 2010, me está tomando una buena tajada de tiempo; pero estoy feliz pues ya por fin se le está viendo forma.

He estado trabajando en cafés, en mi casa, en la biblioteca, e incluso en gran parte de las dos semanas de vacaciones de mamá que estuve en Caracas (fui  a visitar a mis papás, sin mis hijos). Sin embargo,  en los cafés aquí en Ciudad de Panamá, aunque he hecho todo lo posible en concentrarme en lo mío, no  he podido dejar de prestar atención a las entrevistas de trabajo, o de agentes de bienes raíces, a venezolanos que, según he podido oír sin querer-queriendo, acaban de llegar. Algunas parecen legítimas, pero en otras me provoca voltearme y decirles “¡Huye por la derecha!” Ya se verá  en qué terminará este experimento social en que tanta gente preparada llega a un país tan pequeño, en tan poco tiempo (no son solo venezolanos, por cierto, también están llegando, pero en menor cantidad, argentinos, españoles e italianos).

Volviendo a lo del libro, espero tenerlo listo pronto y que lo disfruten, para que vean, oigan y sientan con los ojos, oídos y piel, no solo míos, sino de mis hijos también, ya que los mundos de otros enriquecen los propios. Por ejemplo  anteayer S (mi hijo menor de cuatro años) me dijo, mientras ordenaba su cuarto: “mami escuché una ballena” y yo sorprendida y maravillada a la vez, pues hacía unos pocos minutos había terminado la práctica de una banda marcial colegial que tenemos cerca, la cual me estaba volviendo loca. Es decir, yo malhumorada por  el estruendo, y él escuchando  ballenas, desde el mismo apartamento y casi al mismo tiempo (él las “oyó” después de que terminara el ruido) “¿De verdad?” le pregunto, y me dice “sí, estaba ahí en el mar”, y señala hacia el Océano Pacífico, el cual se ve desde su habitación. “¿Y yo la puedo oír?” le pregunté y me dijo sin mirarme, mientras seguía ordenando sus juguetes, “sí”. Sonreí, mientras pensaba, gracias S por prestarme tus oídos para oír ballenas. Te quiero.

 

Las 11 ciudades de la eterna primavera

tropical-exteriorGuatemala, la ciudad de la eterna primavera, decía la presentación que nos estaba mostrando la profesora del curso que estoy tomando en Ciudad de Panamá. Nadie se dio cuenta, pero puse los ojos como huevos fritos, y un enorme signo de interrogación se formó encima de mi cabeza. Inmediatamente oigo a mi amiga – quien es mexicana- comentando,  solo para mis oídos: Yo pensaba que Guadalajara era la ciudad de la eterna primavera, a lo que yo le respondo, y yo pensaba que era Caracas.

A todas le dicen lo mismo, me dice mi amiga, con voz de divertida indignación. Miren lo que dice wikipedia:

Ciudad de la Eterna Primavera es el alias dado a varias ciudades en Hispanoamérica. En líneas generales, estas urbes suelen destacarse por poseer climas agradables o benignos y soleados de poca variación térmica de estación a estación. La localidad más antigua conocida con el epíteto es la ciudad de Tarragona, que recibió el mismo en la época romana. En América, existen algunas ciudades que, en sus respectivos países, se han ganado tan distintivo apelativo:

Bandera de Colombia Medellín, Colombia

Bandera de Guatemala Quetzaltenango, Guatemala

Bandera de Venezuela Caracas, Venezuela

Bandera de Ecuador Quito, Ecuador

Bandera del Perú Trujillo, Perú

Bandera de Bolivia Cochabamba, Bolivia

Bandera de Chile Arica, Chile

Bandera de México Cuernavaca, México

Sin embargo,  sí hay una sola ciudad del eterno verano (Tumbes, Perú) y unasola  ciudad del eterno otoño (Valdivia, Chile). ¿Y ciudad del eterno invierno? Según lo que encontré, solo es parte del mundo fantástico, pero si saben de una, me encantaría saber cuál es.

Ahora me despido para seguir mi vida en la ciudad del eterno calor (irónicamente, los panameños le dicen “invierno” a la época de lluvias, por lo cual prefiero no decir eterno verano).

¡Que tengas un día inolvidable!

@chicadelpanda

chicadelpanda.com

Cumpleaños con piñata y palo

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Ayer fue la fiesta de cumple tres años de mi hijo en su kinder, con piñata y palo. En Chile, donde vivíamos antes, hay piñatas, pero son pequeñitas, y parecen más una caja de envolver regalos que una piñata (como las que se conocen en Venezuela o México); y no tienen palo, pues no se cuelgan de una cuerda. Lo que se hace es que algún adulto la sostiene en el aire, y jala, con unas cintas, las solapas de una abertura que se encuentra en la parte de abajo de la piñata. Los niños recogen los dulces, pero no participan en romperla.

Así que ya el hecho de haber podido celebrar su cumpleaños con piñata y palo, fue algo especial. Pero también lo fue porque asistió mi hermana. Eso es algo común y corriente para la mayor parte de las personas en el mundo, pero no lo es para nosotros, que vivimos desde hace nueve años y medio fuera de nuestro país natal.

Para mí es importante que mis hijos tengan experiencias, si no iguales, aunque sea parecidas a las que yo viví de pequeña. No soy la única que piensa así, y me atrevo a decir que soy de las venezolanas emigradas que menos se preocupa de esas cosas. Las que de verdad se lo toman en serio, comienzan negocios de catering,  hacen tortas para vender, o hacen ellas mismas las piñatas o las decoraciones. Algunas  encargan las piñatas a sus familiares, con una logística y una planificación, que parece que en vez de transportar una piñata, van a transportar un misil.  Claro que en Venezuela la cuestión de las fiestas se toma muy en serio también. Lo que pasa es que es cuando estás en el exterior, que te das cuenta que la pasión que le ponen las venezolanas, es única.

Ayer mi hijo le dio palo a la piñata, compartió con los amiguitos del colegio, se emocionó muchísimo cuando le cantaron cumpleaños; y cuando vea las fotos de su fiesta cuando sea grande, verá a alguien que reconocerá, aparte de sus papás y su hermana: a su tía. Qué chévere, siento que puedo ponerle un check mark  a una de las cosas que quería hacer, ahora que estamos viviendo en Panamá: tener un cumpleaños con familia, piñata y palo.

Por Michelle Lorena Hardy –  Chicadelpanda.com

Pisar tierra en Ciudad de Panamá

Para alguien como yo, que tiene tendencia a volar con su mente, que se va por allá, cual papagayo a ver su casa, el planeta y todo el universo, es muy bueno pisar tierra. Literalmente. Aquí en Panamá, como no tengo carro y voy caminando a todas partes, piso tierra a cada rato.

Boca La Caja 2Esta foto la tomé la semana pasada. Estaba haciendo unas diligencias en las Torres de las Américas,  y me desocupé antes de lo que pensaba. Tenía a la izquierda el Mall Multi Plaza, y a mi derecha un pueblito de pescadores que sobrevive como la casa del viejito de la película de Up, entre los rascacielos que casi se le vienen encima. Me decidí por la derecha.

Boca La Caja 1Seguí caminando y le tomé una foto más de cerca a la fonda que tenía en frente. Más adelante vi una cooperativa y una oficina gubernamental con anuncios para concientizar a la gente sobre la prevención del dengue. A mi derecha, Boca la Caja (así se llama el pueblo) y un par de minisupers o abastos. A mi izquierda, los colegios de la Av. Israel. Más adelante, un simulacro de plaza, y luego un par de chinchorros con sus respectivos ocupantes. Es tan contrastante todo esto -sobre todo los dos tipos en sus chinchorros- con los anuncios publicitarios de personas vestidas con equipo de ski en la nieve de Tommy Hilfiger, que están  unas pocas cuadras más atrás, así como el Multiplaza y sus tiendas de Carolina Herrera y Salvatore Ferragamo, que me dan ganas de reír. No les tomé una foto a los ocupantes de las hamacas, pero sí a este árbol de caucho (creo). Como si dijera aquí estoy, y aquí sigo. Lo que hagan ustedes, pequeños humanos, me tiene sin cuidado.

Por Michelle Lorena Hardy –   Chicadelpanda.com

Boca La Caja 3

Un regalo de palabras de esperanza para ti

¡Me llegó un regalo!

Los regalos que más me gustan tienen palabras. Esta mañana conseguí uno hermoso en el buzón de entrada de mi e-mail.

El viernes pasado, después de escribir el post que hablaba de la historia de Eneida, regresé al Parque Omar a buscarla, pero no estaba en el quiosco de donaciones de Goodwill. Bueno, volveré otra vez. Voy a aprovechar a comprar unas verduras y me dirigí al puesto que los vende, unos metros más adelante, en la entrada del parque.

Mientras estoy concentrada escogiendo unos tomates, alguien me dice ¡Hola! desde adentro del puesto de verduras. Era Eneida, que me había reconocido.

- ¡Hola! ¿Cómo estás? ¿Qué haces aquí? – le pregunto, sorprendida.

- Es que hacía demasiado calor allá, y me vine a conversar.

Me dí cuenta que tenía pintado el pelo en los bordes de color morado, verde y azul.

- ¿Y ese pelo? ¡Está muy chévere!

- ¡Gracias!

Le conté que había hablado de ella en el post que acababa de escribir. Lo leyó, le gustó y me dijo que tenía unas fotos que podía poner. ¡Buenísimo! Así que hoy me pongo a buscar las fotos, y encontré más que eso: un regalo de palabras que tengo que compartir con ustedes. A continuación se los transcribo, así como su dirección de email, por si la quieren contactar. La organización con la que trabaja se llama Todo Tuyo María, y apoya a personas con discapacidades físicas.

Por Michelle Lorena Hardy –  Chicadelpanda.com

 

“Estos son mis 2 razones x el cual luche y me levante de esa cama aunq aun me falta una cirugia Tengo fe q lo lograre” (En la foto, Eneida y sus dos hijos)

“Mi nombre es Eneida Ovalles soy panameña con mucho orgullo quiero darle un pequeño mensaje a todo el q puede ver esta reseña q me hizo Michelle. como ella cuenta alli sobre lo q he pasado ,no fue facil levantarme pero el q quiere puede con ayuda de Dios y mis fuerza de voluntad lo logre .Recuerde, si usted se encuentra atrapado en los pensamientos negativos, usted tiene que re-programar su mente para tener un flujo positivo de conciencia. Usted debe ser paciente y darse tiempo. Piense positivamente sobre como aprender a pensar positivamente. Tal vez todo lo que hoy nos preocupa y nos parece difícil e incierto con el tiempo se minimiza y nos damos cuenta que nos ayudó a crecer y a ser mejores cada día. Momentos de prosperidad, otros de incertidumbre y preocupación. De pronto cuando creemos tener todo en la vida alguien o algo derrumba nuestro castillo, nuestro imperio. y allí estamos nosotros. A veces llenos de miedo, otras a la espera de q todo sea una pesadilla y tarde o temprano despertemos. Pero nunca debemos perder la esperanza,fue una de las reglas q puse en practica en mi vida lo hize de tal manera como crear un habito en mi vida cuando me dolia mucho mi pierna escuchaba musica pensaba en mis hijos y asi he logrado lo q hoy dia soy. De pronto al mirar alrededor siempre tenemos algo que nos dice que podemos resurgir. De todo debemos aprender. Aún cuando nos encontremos mirando con temor nuestro futuro, llenemos nuestro corazón y nuestra vida con un fuerte deseo de seguir. Que nada ni nadie nos desaliente. Somos nosotros los únicos que podemos elegir: Bajar los brazos ó seguir peleando. La vida no es fácil a veces. Pasamos por pruebas difíciles, pero siempre debe existir en cada uno de nosotros la fuerza necesaria que nos permita levantarnos y seguir caminando sobre todo tener Fe en Dios q es el q puede con todas nuestras cargas,no soy la super mujer pero si una mujer humilde luchadora y con tremendas ganas de vivir y si otras personas q tambien se encuentran en situaciones similares, si se proponen lo pueden lograr mil gracias muchas bendiciones para todos ! Chica panda q Dios te ilumine y seas una mujer prospera”.

Contacto: reneida1@hotmail.com

El sirope de maple de mentira

Mis hijos – tan originales ellos – aman las panquecas (pancakes en inglés). Si se hace con los ingredientes originales, es una buena opción desayuno, ellos felices y yo también, excepto por el sirope de maple de mentira, que de maple no tiene nada (o casi nada, 2%) y que está lleno de productos químicos.

¿Qué darles entonces?  Sirope de maple de verdad es lo ideal, pero es caro, sobretodo si vives lejos de donde lo producen. Así que hay otra solución. Aquí en Panamá, conseguí algo espectacular, que además viene de mi amado Jalisco en México (viví en Guadalajara por dos años y medio). Se llama néctar de agave y sabe muy parecido al sirope de maple (es un poquitico más caro que el sirope de químicos, pero muchísimo más barato que el de sirope de maple 100% natural).

La prueba es que el otro día se lo di a mis hijos, (diciéndoles una mentirita blanca, éste es otro sirope que conseguí y que es más rico que el otro) , y se comieron sus panquecas, felices. Y lo mejor, ahora hasta yo como panquecas con sirope de maple (néctar de agave, quiero decir), lo cual es todo un placer.

Por Michelle Lorena Hardy  – Chicadelpanda.com